El cuerpo humano —cuya evolución comenzó hace varios millones de años— es un organismo maravilloso y un modelo realmente extraordinario de integración entre variados sistemas de extremada complejidad. Estos sistemas interactúan —si se los mantiene en condiciones óptimas— en una armonía casi perfecta durante toda su vida útil que, por el momento, parecería tener un límite biológico de 120 años.
Prácticas

Teniendo en cuenta la enorme complejidad de las interrelaciones entre los distintos órganos que forman nuestro cuerpo, parece difícil pensar que alteraciones localizadas —introducidas por medicación, cirugía u otros procedimientos tradicionales— no tengan además, casi con certeza, influencias impredecibles en otros sistemas cuya función es totalmente distinta de la que se trata de corregir.

Por esa razón, la medicina alternativa —que en realidad debería ser la de primera línea— busca métodos mas naturales utilizando los mecanismos propios de defensa del organismo.

Podríamos decir, para diferenciarlas, que la medicina tradicional se basa fundamentalmente en la destrucción de células enfermas y elementos patógenos, mientras que la alternativa, pone el énfasis en la prevención de enfermedades y la reconstitución de sistemas dañados.

Un caso típico serían algunos tipos de cáncer de evolución lenta que la medicina tradicional trata con cirugía y quimioterapia. Este último procedimiento cuyos resultados son generalmente dudosos, destruye el sistema inmunológico del paciente y le deja, en un porcentaje importante de los casos, secuelas intolerables. La medicina alternativa, por su lado, trata de apuntalar su salud, especialmente su sistema inmunológico. Estimula cambios en su estilo de vida y alimentación, mediante la implementación de diversos programas integrales.

Muchos de estos programas se basan en técnicas de relajación, ejercicio físico diario y suplementación con los nutrientes necesarios para volver a poner naturalmente su organismo en mejores condiciones para combatir la enfermedad.

Otros ejemplos interesantes son las enfermedades vasculares cuyos tratamientos tradicionales, by-pass o amputación, son métodos extremadamente traumáticos, no solo físicamente sino también emocionalmente.

La medicina alternativa, como dijimos, vuelve a concentrarse en los cambios en el estilo de vida, alimentación, suplementación y ejercicio necesarios para poner el cuerpo en óptimas condiciones.

Los resultados a largo plazo que se obtienen con estas medidas generales son —cuando el médico así lo considera necesario— inducidos y acelerados en sus etapas iniciales por la implementación una terapia de quelación intravenosa en base a la sal disódica del Ácido Etilen-Diamino-Tetracético (EDTA). Este tratamiento ayuda a eliminar la producción excesiva de radicales libres, elementos que impiden iniciar el proceso natural de curación.

De todas maneras, como último recurso si nada de esto funciona o si el paciente no está dispuesto a realizar los cambios en sus hábitos de vida que estas terapias requieren, los métodos tradicionales, mencionados anteriormente, siguen estando disponibles.

© Copyright 1999 - Dr. Ricardo C. Zuberbühler

Todos los derechos reservados.